jueves, 23 de octubre de 2008

Un dia mas

Por aquellos días volaban las aves cerca de mi cabeza, de vez en cuando defecaban sobre mi cara sin ninguna preocupación, yo solo sentía la textura y la tibieza de la misma como una caricia pues sabia no recibiría ninguna otra al final del día.

Mi corazón un glaciar negro encerrado entre paredes blancas y frías, era hermoso ver el cielo rojo en los ojos de un retrato tuyo, sentir el fin de siglo, besar mis lagrimas, y bailar junto con el, como tallar tu nombre entre mis venas.

Soñar con el beso de carmín que me matara de amor era un pasatiempo, la masturbación el deporte favorito de mi demencia, tal vez era sucio normalmente terminaba con sangre entre los dedos, pensando en un abrazo.

Yo soy aquel que quiere ver el final del arco iris de todos los corazones, dios se canso de ayudarme se jubilo y no volvió mas, tampoco le doy nada ya.

Se que no había tipos diferentes de hombres, el único tipo de hombre es el que muere, una realidad tan aromática como las rosas, o tan insípida como un sueño.

Nunca hubo alguien tan infeliz como aquel que castraron una tarde mientras el solo jugaba a vivir, arrebataron su inocencia a sus tiernos 5 años, no sangro ni perdió ningún órgano, solo vio pasar sus lagrimas al separarse de sus ojos, se bañaba con temor cerraba sus ojos mientras tocaba su cabello, se quedaba estático al sentir los chorros de agua, salía del baño mojando todo a su paso, nunca se supo si era agua o sus lagrimas.

Es bueno recordar dolores, es tierno imaginar y volver a vivir memorias que cortan la piel, cortan la yugular evitando que respires por instantes.

Cuánto terror habrá en el futuro cuando venga el juez a exigirnos cuentas, rigurosamente, suplicante y humilde actuaras rogando, con el corazón casi hecho ceniza, para que se apiade de ti a última hora, siempre quise escribirlo en una canción mas la música ya no salía de mi lengua, solo salía sangre y vomito en forma de rosas.

Siento mucho mi ultima noche de espinas, no se si sea tarde para poder arreglarlo, podría ser juzgado con la basura política y medica, encerrado en un cuarto mas grande que el mío, jugar entre colchones y viajar entre una clara resaca, con calambres en los ojos y dolores de cabeza, mas no soy tan afortunado, mientras daré la vuelta y seguiré soñando que bebo de tu amarga sauna obscura, tal vez mañana volveré a tomar fuerzas de la mierda de un pájaro que me acaricie en la mañana.